Arte y Búsquedas

Ana Gomez Hernandez

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NEOÍSTAS

Julio 5th, 2009 by ANA

Neoísmo Una red de excéntricos trabajadores anti-arte colaborando con intensidad extremista son el -ismo que faltaba para el duro

1. La institución del arte es el brazo cultural de la burguesía. Memoricen esta premisa, porque si no esto va a ser como la caótica explicación de la “guerra psicológica” en La Cizaña de Astérix y Obélix. El arte, lo dijo Stewart Home, “es una religión secular que proporciona una justificación universal a la estratificación social, que proporciona a la clase dirigente el cemento social de una cultura común, mientras que simultáneamente excluye a la mayoría de hombres y mujeres de la participación en este territorio superior”. El arte es definido conceptualmente por una élite que se auto-perpetúa, y convertido en mercancía-comodidad por la misma élite. Hasta el estudiante de Historia del Arte más pusilánime y espinazo-de-gelatina sabe que el arte es un invento burgués y que justifica una jerarquía. ¿Grandes palabras? Se lo diré de otra manera: esto del arte se lo inventaron los ricos pa’ poder vivir del cuento. La negación más radical de la idea del artista genial (o sea, el mito del “genio” utilizado como diferenciador social; o sea, la racionalización moral de que algunos hagan arte mientras otros se pudren en cadenas de montaje), es el pilar básico de la mayoría de grupos de vanguardia subcultural, y los neoístas no son una excepción. Por cierto: estoy disponible para fiestas infantiles y debates televisivos.

2. Los neoístas fueron una subcultura internacional influenciada por los futuristas, fluxus, dada y el punk. Como los primeros, estaban obsesionados por la tecnología –en su caso, ordenadores y video- pero resultan aún más difíciles de categorizar en la tradición de revuelta anti-arte que los precede. Sus preceptos tenían que ver con lo enunciado antes, pero tanto su negación de la identidad como su negación del neoísmo les hacen más viscosos que todos ellos. El neoísmo nace hacia 1979, y surge del Mail Art, un exitoso proyecto de democratización/supresión del arte basado en el intercambio del mismo por correo. Aunque ahora no toca centrarnos en ellos, sí conviene apuntar que el Mail Art es uno de los pocos movimientos que casi alcanza sus objetivos; eran su naturaleza radicalmente democrática –en oposición al elitismo del arte burgués- y la cantidad de gente implicada los que impedían su etiquetaje como “alta cultura”. Esta militancia abierta era tan numerosa que ponía la categoría de genio en duda, al fin. ¡Yup-pi!

Pero sigamos. Los neoístas, pues, surgen del entorno Mail Art y extraen de él uno de sus mayores logros: la identidad múltiple. La utilización común de un nombre público (Monty Cantsin al principio, hacia los 80-90 Karen Elliot, Luther Blissett, Wu Ming…) era un acto de subversión política y el rechazo definitivo de la originalidad. Incluso sus fanzines (todos llamados Smile) y sus grupos de música pop (White Colours) debían seguir este precepto. ¿Qué más hacían los neoístas para alcanzar lo que ellos llamaban “la gran confusión” y “el juego radical”? Festivales de Apartamento, eventos en casa de alguno de ellos donde se juntaban para realizar performances, pases de video y otras acciones destinadas a cuestionar la identidad y la unicidad. Aunque, como sucedía con el fluxus menos politizado, a veces uno tiene la sensación de que más bien era gente mayor haciendo bajanades de manicomio. Con muy buenas intenciones, eso sí. ¿Ejemplos? Istvan Kantor enmarranando cuadros con su propia sangre. Kiki Bonbon con su corto Flying cats: dos hombres en pasamontañas sacan gatos de una bolsa, uno a uno, y los lanzan al vacío desde un ático. A lo largo del filme, el protagonista repite: “El gato no tiene opción”. El llamado tENTATIVELY a cONVENIENCE, viajando en autobús a cuatro patas y atado con un collar a una mujer ciega, en su pieza Lazarillo neoísta. De hecho, el bueno de tENTATIVELY a cONVENIENCE se hizo medio famoso en 1983 cuando, ya metido en la Iglesia de los Subgenios, fue detenido por la policía en mitad de su representación Pee dog / poo dog copyright violation; estaba desnudo, cubierto de pintura blanca, golpeando dos cadáveres de perro en descomposición que colgaban del techo de un túnel, mientras 35 miembros de la “iglesia” bailaban al compás. La madre que lo parió…

3. Una escisión importante del grupo sería la Alianza Neoísta de Stewart Home. Home había sido, en mi opinión, el más interesante de los neoístas, y el único que había comprendido que destruir el arte es una pérdida de tiempo mientras siga existiendo la burguesía. Home fundó la Alianza Neoísta como una especie de bromazo ocultista, una orden secreta que le tenía a él de Gran Mago. Puesto que una de las únicas ideas que los académicos de la cultura seria encuentran aún repulsiva es la del ocultismo, razonaba, apliquémoslo a la vanguardia para que sea intocable.

Dos acciones resaltan de las practicadas por la Alianza Neoísta: Una es el piquete Anti-Stockhausen que realizaron en el Pavillion Theatre de Brighton en 1993. Stockhausen (el más elitista de los representantes del “arte elevado”, y el mismo malnacido que dijo que el jazz era “ritmo primitivo y bárbaro”) ya había sido piqueteado por el gran fluxus Henry Flynt en su Acción Contra el Imperialismo Cultural de 1964. Home lo repitió (es un plagiarista nato) treinta años después, intentando hacer levitar el teatro junto a sus secuaces. La otra acción es la que realizaron el mismo año contra la industria literaria. Los muy desalmados celebraron el suicidio del escritor Richard Burns (a la vez que invitaban a Martin Amis, Rushdie y Barnes a imitarle) distribuyendo entre los homeless invitaciones falsas –que prometían “Priba gratis, papeo y strippers”- para el Booker Prize. Un ataque salvaje contra la literatura establecida que, imagino, les daría mejores resultados prácticos que lanzar felinos desde grandes alturas.

Neoism, plagiarism and praxis
Stewart Home
AK Press
207 pág.

El asalto a la cultura
Stewart Home
Virus Editorial
232 pág.

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INTERNACIONAL SITUACIONISTA

Julio 5th, 2009 by ANA

La Internacional Situacionista se formó en un encuentro en la ciudad italiana de Cosio d’Arroscia en el 28 de Julio de 1957 con la fusion de algunos grupos de arte vanguardista: la Internacional Letrista, el Movimiento Internacional por un Bauhaus Imaginista y la Asociación Psicogeográfica de Londres. Los grupos se juntaron deseando revivir el potencial politico radical del surrealismo. La IS después tomó ideas del grupo de comunismo de izquierda Socialismo ou Barbarie.
Ya en 1950, la Internacional Letrista era muy activa en provocar travesuras al estilo happening. Durante la misa de pascua en Notre Dame en Paris, ellos infiltraron a Michel Mourre, quien se vistió como un monje, se paró frente a un altar y leyó un panfleto proclamando que dios estaba muerto.1
Este movimiento empieza a surgir en la década de 1950, y una de sus primeras inspiradoras será la “Internacional Letrista”, movimiento artístico-intelectual que luego se integrará en la Internacional Situacionista (1957-1972). También la Revolución Húngara de 1956 tendrá una significativa influencia en su gestación.
El miembro más famoso del grupo, siempre fue Guy Debord, pero otros miembros destacados incluyeron el pintor holandés Constant Nieuwenhuys, el escritor escocés-italiano Alexander Trocchi, el artista inglés Ralph Rumney, el escandinavo Asger Jorn (el cual después de salir de la IS fundo el Instituto Escandinavo de Vandalismo Comparado), el arquitecto húngaro Attila Kotanyi, la escritora francesa Michèle Bernstein, y por supuesto el belga Raoul Vaneigem. Debord y Bernstein después se casaron.
En 1962 se organiza por iniciativa de siete miembros disidentes de la Internacional Situacionista (Nash, Fazakerley, Thorsen, De Jong, Elde, Strid y Hans Peter Zimmer) la llamada Segunda Internacional Situacionista, que no prosperará.
La filosofía situacionista tendrá un importante papel ideológico en el desarrollo de las jornadas del Mayo del 68 francés, así mismo influyeron sobre grupos como la Angry Brigade (1970-1972) o el Movimiento Ibérico de Liberación (1971-1973). Aquí pues vale resaltar el importante e influyente libro de Guy Debord La sociedad del espectáculo (1967) en el cual se actualiza la reflexión de la Escuela de Frankfurt y de Georg Lukács sobre la reificación para la situación del capitalismo de consumo tardío.
Otro importante tratado teórico fue escrito por Raoul Vaneigem y era titulado La revolución de la vida cotidiana o La revolución de todos los días es un libro de 1967. Vaneighem era belga, filósofo y ex miembro de la Internacional Situacionista (1961-1970). Es un análisis de la afectación de la vida cotidiana por parte del sistema autoritario capitalista y de la reducción del mundo a mercancía, trazando perspectivas para un cambio radical en la vida cotidiana tanto individual como colectiva, afirmando que el punto esencial de la emancipación no es otro más que cambiar la vida.
En 1972 la Internacional Situacionista se autodisuelve, pasando algunos de sus miembros a fundar en 1974 la llamada Antinacional Situacionista, de vida efímera.
Algunos grupos de situacionistas han prolongado o reestructurado la existencia de organizaciones o propuestas paralelas hasta la actualidad, como la Internacional Antiteocrática Insurreccional.